Las crónicas de Don Viajón 2020. Capítulo VIII: Ettlingen, la perla del Alb

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Visión general

Previamente en el séptimo capítulo Don Viajón compartió con sus lectores sus crónicas viajeras durante el mes de junio del 2020 recorriendo dos lugares fantásticos, Sigmaringa y Zwiefalten, dos joyas en la Jura de Suabia, las cuales con sus edificaciones históricas y su entorno natural deleitan al visitante en el idílico paisaje de Baden-Württemberg.

En esta ocasión Don Viajón desea relatar su experiencia de viaje a Ettlingen, la perla del Alb un lugar con encanto que, con su arquitectura renacentista, su exquisita gastronomía y su tranquilidad nos motiva a visitarla constantemente. ¡Bienvenidos a las crónicas de Don Viajón 2020!

 

Ettlingen está ubicada en el valle del río Alb entre los misteriosos bosques del norte de la Selva Negra y la extensa llanura del río Rin. Es una ciudad pequeña, tranquila, acogedora y agradable para visitar. Tiene aproximadamente 39.500 habitantes que la catalogan como la segunda ciudad del distrito de Karlsruhe. En sus alrededores a muy pocos kilómetros hay pequeños pueblos de montaña en medio de la Selva Negra como Waldbronn con sus aguas termales, Karlsbad, Marxzell, Malsch, Rheinstetten y Bad Herrenalb con la ruta de los antiguos monasterios del Cister, como también está muy cerca de Karlsruhe, la tercera ciudad más gran e industrial del estado federado de Baden-Württemberg.

Don Viajón se enteró que Ettlingen a través de su historia en el siglo I ya era un asentamiento romano y cruce de caminos para la Selva Negra. Fue mencionado por primera vez en los anales históricos con el nombre de Ediningom en el año 788 cuando le fue dado en donación a la abadía cisterciense de San Pedro y San Pablo de Weißenburg en Alsacia bajo la influencia del Ducado de Franconia.  En el siglo XII bajo el emperador Enrique VI, la villa es elevada a la categoría de ciudad y recibe el privilegio de ser fortificada.

A partir del siglo XIII con el marqués de Baden Hermann V y bajo el reinado de Federico II de la dinastía de los Hohenstaufen le fue concedió el nombre de Ettenigen y perteneció al ducado de Baden hasta el XIX. En 1462 se funda en la ciudad la primera fábrica productora de papel, lo que la sitúa en punto de referencia en Alemania. En1532 se le nombra Ettlingen y en 1689 las tropas francesas durante la guerra de Sucesión Palatina incendian y destruyen la ciudad. Después de su reconstrucción en estilo renacentista, la ciudad de Ettlingen y su nuevo palacio barroco es escogido por la marquesa Augusta Sibila como su residencia permanente durante su viudez. Ya en el siglo XX, en 1966 Ettlingen es elevada a gran ciudad de distrito conforme a la nueva restructuración del estado de Baden-Württemberg.

También hubo un barrio judío ubicado en la calle Färbergasse con su gran sinagoga en la calle Pforzheim los cuales junto con sus habitantes fueron destruido durante la Segunda Guerra Mundial y hoy en día solo encontramos placas conmemorativas.

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Rutas

Don Viajón ha visitado en numerosas ocasiones la ciudad de Ettlingen porque es un lugar lleno de encanto, tranquilidad, renacimiento y gastronomía. Además, está muy cerca de Pforzheim, puerta norte de la Selva Negra, lo que le permite invitar a sus amigos a dar un paseíllo por las adoquinas calles y deleitarse con la belleza de su arquitectura.

El circuito que acostumbra a realizar Don Viajón es de 77 km partiendo desde la ciudad de Pforzheim por la calle Dietlingen que luego se llama Ettlingen, la cual no lleva a través de los viñedos de Keltern y las aguas termales de Karlsbad y Waldbronn hasta descender al valle del río Alb y visitar a su bella perla, Ettlingen.

Normalmente el tiempo utilizado en recorrer con calma las calles del centro histórico, el palacio, tomar fotos y merendar en alguna de sus dulces pastelerías es de unas tres horas. Para el regreso lo hacemos por las autopistas A5 y A8 haciendo una pequeña parada para recorrer las pintorescas calles de Durlach, el barrio más antiguo y bello de la ciudad de Karlsruhe.



Ettlingen está conectado a la red ferroviaria con la línea S1 que va de Karlsruhe hasta Bad Herrenalb, la cual recorre los valles del Rin y del Alb. También hay otras líneas que unen con Durlach y otros pueblos de los alrededores.  

Para parquear Don Viajón normalmente lo hace por los alrededores de la iglesia del Sagrado Corazón que hay zonas gratis. También ha parqueado en los subterráneos de los Jardines Municipales que están al lado de la estación central del tren. El coste de parqueo por hora es económico. Las veces que he pagado ha sido 1€ por hora.



Nuestro recorrido por la ciudad de Ettlingen lo inicia Don Viajón fuera de las murallas, en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús que es la edificación más alta de la ciudad. Es un templo católico en estilo neorrománico que data de principios del siglo XX y cuya torre de 70 mts es el más alto mirador del valle del Alb.

Luego continuamos por la calle Pforzheimer hasta la rotonda donde encontramos las ruinas de las murallas que rodeaban el casco histórico de Ettlingen y que fueron destruidas durante la invasión francesa. 

Seguimos por el pasaje Lauer con sus antiguas y típicas casas de entramado de madera hasta la calle Kronen con sus bellas y coloridas edificaciones renacentistas que nos conducen a orillas del río Alb y al puente de los Santos donde resalta la imagen de San Juan Nepomuceno, el santo patrono de Bohemia y del cual era devota la marquesa Augusta Sibila.

Al final del puente nos hallamos ante el arco y la torre del Ayuntamiento que data del siglo XIII y que, hacia parte de la puerta de entrada, donde hay un monumento conmemorativo a las victimas y soldados de la ciudad durante las guerras.

Al cruzar el arco estamos en la Plaza del Mercado donde resalta por su belleza la fachada renacentista del Ayuntamiento del siglo XVIII y la fuente de San Jorge en estilo gótico tardío del siglo XV.

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Continuamos nuestro recorrido por la calle del Mercado rodeado de edificaciones renacentista y en cuyas calles laterales hay coloridas casas de entramado de madera decoradas con flores. Llegamos a la Fuente del Bufón de 1549 que representa a Hans von Singen, el bufón de la corte. Alrededor de esta fuente hay bares, restaurantes y heladerías donde podrás degustar una variada oferta gastronómica.

Detrás de la fuente del Bufón está el Palacio de Ettlingen en estilo barroco de principios del siglo XVIII. Consta de cuatro alas con numerosas estancias donde resalta por su belleza el Gran Salón utilizado por la marquesa Augusta Sibila para sus bailes y festejos, decorado con murales y una inmensa lampara araña de Bohemia. También resalta la capilla barroca decorada con 30 frescos alusivos a la vida de San Juan Nepomuceno, obra del pintor y maestro del barroco alemán Cosmas Damian Asam. Su patio interior en su ala sur está hermosamente pintado en el estilo barroco ilusionista adornado con un bello pórtico y la fuente renacentista de los delfines. Durante el verano en este bello patio se acostumbra a realizar el Festival anual de Teatro y de Música.

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En el Palacio de Ettlingen está el Museo Municipal con una muestra permanente de objetos arqueológicos, etnológicos e históricos de la ciudad y una colección del pintor Karl Albiker y Karl Hofer. Además, es utilizado para realizar diferentes tipos de eventos durante el año y también está la oficina de turismo municipal.

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Luego de deleitarnos con la belleza del Palacio nos dirigimos recto por la calle Batist-Göring hacia el Horbachpark, un parque con juegos de agua y un lago con aves como cisnes y patos. Después de disfrutar el entorno natural del parque nos regresamos hacia los Jardines de Rosas ubicado en los antiguos jardines del castillo medieval y muy cerca de la Biblioteca Municipal para continuar hacia los Jardines Municipales que están enfrente de la estación del ferrocarril.

Los Jardines Municipales tiene una gran fuente con surtidores, esculturas y coloridos jardines florales. Además, el verde césped invita a sentarse un rato y disfrutar del exquisito olor de sus jardines.

Don Viajón continua su recorrido por la calle Leopold donde encontramos casas de colores decoradas en sus esquinas con imágenes de algún santo o de la Virgen María. También hay tiendas comerciales de diferentes tipos de las cuales nos llamó la atención, la que vende y decora su vitrina con figuras del Carnaval de Invierno. Doblamos hacia el pasaje Kirchengasse que nos conduce a la plaza de la iglesia de San Martín.

La iglesia católica de San Martín es la edificación más antigua de la ciudad y está construida sobre la antigua terma romana. Desde la antigüedad perteneció a la diócesis de Espira y a partir de 1827 a la arquidiócesis de Friburgo de Brisgovia. Su estilo arquitectónico original fue románico, luego se reformo en estilo gótico y en el siglo XVIII en estilo barroco. En su interior tiene un gran mural en su bóveda central y un órgano renacentista.

Alrededor de la plaza de la iglesia de San Martín hay bellas y coloridas casas de entramado de madera y una variada oferta de pastelerías y restaurantes que bien merecen visitar para degustar la gastronomía regional. A Don Viajón le gusta mucho después del recorrido por el centro histórico de Ettlingen, ir al Cafe Pierod o al Albcafe a saborear las tortas y pasteles con frutas de temporada acompañadas de un sabroso capuchino. La de manzana es mi favorita.

Luego terminamos nuestro recorrido recorriendo el pasaje del Ciervo “Hirschgasse” donde encontramos más casas de colores en estilo renacentista hasta la calle del Seminario que nos conduce a la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús.

En Ettlingen encontraras una variada oferta artística, cultural y recreativa durante todo el año. Don Viajón ha estado en los Carnavales de Invierno unos días antes del inicio de la Cuaresma, en el Festival de Primavera, en el Festival de Teatro y Música durante el verano, en el Festival del Mercado en el último fin de semana de agosto, pero sobre todo le fascina durante el tiempo de Adviento, el mágico mercado de Navidad.

Durante el verano Don Viajón aprovecho en varias ocasiones los escasos días de sol y de calor para refrescarse y relajarse en las cristalinas aguas del lago Epplesee que está a tan sólo 6.5 km de Ettlingen. Hay una amplia zona de parqueo que hay que pagar por internet, zonas verdes para hacer picnic o broncearse, playas incluyendo una nudista, restaurante y cervecería. El Epplesee es un lugar muy agradable para disfrutar de un día veraniego.

Para Don Viajón visitar Ettlingen, ha sido una fantástica experiencia llena de arte, cultura, diversión y gastronomía que siempre quiere compartir con sus amigos, familiares y visitantes en el hermoso entorno natural del valle del río Alb que seguro a ti ¡te encantaría!



2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Que hermosos lugares nos regalas amigo viajon hoy e viajado por esos lugares sin haberme movido de mi hogar felicitaciones y un abrazo desde Perú 🇵🇪

    1. Don Viajón dice:

      Muchas gracias por tu comentario. Nos encanta saber que nuestros relatos te llevan a viajar por el mundo. Saludos cordiales.

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